domingo, 20 de julio de 2014

Soy la Vida, soy la vida y no concibo las injusticias. Soy la vida y a veces quiero morir. Quisiera no poseer estos ojos que están en todas partes, quisiera no poseer éstos sentidos que lo sienten todo. Quisiera no haber despertado en este siglo ni en los anteriores, pues siempre me encuentro con lo mismo, tal vez necesite la misma fuerza de la muerte y de la vida para enfrentarme con firmeza a este desasociego sempiterno. Los humanos sólo han buscado una maraña de rejas mentales para detener lo que un día sabrán los ciegos. Aquí estoy callada y en un cuarto escondida porque han matado mi vida, y así lo han hecho durante milenios. Mi conocimiento está en vigilia y sólo algunos ojos lo entenderán.