Dejar de creer en los simulacros de la gente.
Nadie está dispuesto a llegar hasta el final por lo que ama.
Pero qué puede amar alguien que nunca ha salido de su confort?
Cómo podríamos hablar de amor, si la misma palabra está
desgastada o más bien mutilada. El amor representaría felicidad,
pero la felicidad qué es? una estadística, un esquema más por el
cual somos medidos. Tal vez esta última sea simplemente
programación igual a ceguera, la gente dice que es feliz y nada más.
Pero sigamos en este simulacro.