Necesito volver a escribir, aunque sea lo que siento porque la inspiración se quiebra con el hielo de las prisiones de la realidad.
-No quiero que otra persona se sienta responsable de mí, no quiero sentir que soy una piedra pesada en la espalda de alguien más.
-No quiero escuchar la acusación que siempre reluce cada vez que te incomodo, porque te molesta mis sentimientos, sensaciones o percepción de un problema, que este esta segregado al error naturalmente. Pero no lo soportas, te incomoda demasiado. Pretendes que yo adivine o simplemente vea lo simple de un asunto de la manera que tú, y no te culpo a ti.
No, al contrario soy yo quién más odia eso, porque esa sensación camina entre mi razón y el corazón, caminan con pasos gigantes y pesados... golpean mis entrañas y el ruido es insoportable, quiero liberarme de esta sensación pero si no quieres ayudarme cuando te acepto mi debilidad me dejas en el limbo.
-No quiero incertidumbres; las que me nublan mi visión cuando te veo dudar. Las veces que te sientes inseguro a mi lado, no has sido suficientemente claro.
-Crees que es malo que piense en tiempos que es todo o nada, por la manera en que me entrego a una causa hasta llegar hasta el final de las consecuencias. Es algo que me ha tomado mucho tiempo entender, y no te digo ahora que tiene que ser así como antes ciegamente te lo decía, y quizá de herida porque sentías que de alguna manera yo recreaba una prisión para tí haciendote sentir tanto desasociego entre el miedo a que yo me aleje radicalmente, como muchas veces lo hice, como siempre lo he hecho cada vez que me siento herida.
Un ave solitaria, donde la seguridad la encuentra en la distancia, el silencio el bendito olvido.
Hay tiempos en que era alguien que acudía primero a los libros y a la soledad para meditar sobre una situación dolorosa o de esas pocas que llegue a sentir un poco de alegría, porque siempre fue así nunca pude escribir o recordar algún momento en que fui completamente feliz.
No creo que la felicidad debe ser algo con lo cual uno se conforme, o la busque en la inmediatez, yo creo que esa felicidad debe ser una constante en algún mundo ideal pero no este lugar terrenal. Creo que aquí nos embarramos con el mismo material en que fuimos hechos.
Como puedo encontrar la forma en ser leve, o volver a ser tan sutil y que mi reposo sea solamente mío, mi espacio, mis tiempos para mi lectura o alguna charla de una persona con un pensamiento a fin a mí. Necesito recuperar mi propio refugio, estoy buscando afuera lo que solo debe haber dentro de mí, y ese lugar es el más lejos que ha estado desde hace siente años.
-Darme cuenta de que definitivamente me cuesta confiar en alguien más, y que los días se vuelven cada vez más duros. No estas excento a tener que volver a empezar, y en esos finales y recomienzos pocos van aguantar, buscarán la excusa de acompañarte hasta cierto punto porque de igual manera ya no les sirves. Te das cuenta que perdiste todos los privilegios o ventajas que tenia una posición, ahí es donde te das cuenta quienes son amigos.
-Tengo la certeza de que por tercera vez en la vida, Dios me muestra que lo único más real es lo que no puedo tocar, entender pero que siempre está... eso tan grande que hace que me pregunte constantemente para qué vine a este mundo.
-El orgullo, la parte más salvaje y menos civilizada del ser, la parte menos democrática del corazón y el peor verdugo en el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario